Mattarella en Pantelleria: «A mi edad ya no se hacen planes, pero no descarto volver para descansar»
La visita del presidente a la isla de Sicilia con motivo del décimo aniversario del parque nacional. La acogida del público: «Estamos orgullosos de usted».
Ante los habitantes de Pantelleria, adonde ha acudido para celebrar el décimo aniversario del Parque Nacional, Sergio Mattarella se permite una (rara) broma de carácter personal. Desde el estrado, el presidente de la República se dirige al alcalde, que le ha invitado a pasar unos días de vacaciones en la isla: «A mi edad no se hacen planes, salvo a corto plazo. Pero no descarto venir a descansar un tiempo». Aplausos. Mattarella habla de forma espontánea y cita el título de un libro de García Márquez: «No he venido a dar discursos, sino con un objetivo concreto: confirmar el cariño de los italianos por Pantelleria, conocida por la gran cantidad de personas que acoge y por la importancia que reviste para nuestra República». Un patrimonio que hay que conservar y valorizar, el de las islas menores, no como una instantánea, sino «para el futuro» y para las nuevas generaciones.
Para los habitantes de Pantelleria, Sergio Mattarella es el «padre del Parque Nacional creado hace diez años». En 2016, un año después de su elección en el Quirinal, el presidente firmó el acta de nacimiento del espacio protegido y es el primer jefe de Estado en pisar la isla. En Pantelleria, cuyas costas están más cerca de África que de Italia, hay una gran fiesta. La celebración comienza a las 11 en el hangar del destacamento aeroportuario, con los coracieros en uniforme de gala, las fotos históricas, las banderas tricolores en las paredes del inmenso pabellón y el presidente acompañado de su hija Laura. A la ceremonia asisten el alcalde Fabrizio D’Ancona, el ministro de Medio Ambiente Gilberto Pichetto Fratin, las autoridades civiles y militares y decenas de niños con gorras blancas a los que el presidente del Ente del Parque, Italo Cucci, ha confiado el papel de «pequeños guardabosques».